Pranayama (parte 1)

Pranayama (parte 1)

Pranayama (parte 1)

El prana es la fuerza vital del universo o energía que impregna todo lo que nos rodea. En el ser humano se considera prana la respiración y la mente, a la vez también es lo físico, mental, espiritual, intelectual…

Se define el pranayama como la unión de la respiración y la mente. El prana es energía, ayana es el almacenamiento y distribución de esa energía. Se considera que hay una expansión vertical, cíclica y horizontal de la respiración.

El pranayama se produce cuando la respiración fluye. No se considera pranayama a una respiración profunda que tensa la musculatura de la cara o da rigidez al cuello o la cabeza. Una respiración tensa lo que hace es dificultar el paso de la energía por el cuerpo y endurecer las fibras pulmonares. El pranayama hace que los músculos faciales estén relajados, la mente está equilibrada y relajada, de esta manera absorbe el prana.

Cuando todo fluye no existen movimientos repentinos ni bruscos, se expande el pulmón y la respiración hace que el pulmón alcance una capacidad amplia pudiéndose despegar de la pleura.

La exhalación del aire tiene que ser liberada lentamente para que se pueda reabsorber la energía residual. Cuando la respiración es lenta y calmada comienza la estabilidad emocional y se calma la mente de manera consciente.

Al practicar la respiración se necesita ser consciente de las interrupciones que se producen en cada inhalación y exhalación, sentir la retención del aire en el interior con estabilidad. Para que la práctica sea correcta no se debe hinchar el abdomen, es necesario llevar el aire a la parte superior del pecho.

Para que la respiración sea fluida es necesario mantenerse en una postura cómoda y con ropa de abrigo para sentir una mejor unión entre el cuerpo, la mente y la respiración.

Pranayama (parte 1)