concentración y yoga

Yoga y concentración

En Raya yoga la materia mental se manifiesta de diferentes formas: en forma de placer o dolor, en forma de embotamiento propenso a dañar, en forma de esfuerzo a la hora de centrarse, cuando trata de concentrarse y la concentración en sí misma para llegar a Samadhi.

Al yogui puro no le mueve el egoísmo ni la ambición, ni la riqueza, ni la fama; debe mostrar algo que no se puede percibir directamente que sea beneficioso para el mundo, no contradiga otras verdades, sin mostrarse como un ser excepcional, sino representar la sencillez y lo que todo hombre debe alcanzar.

Cuando la mente está serena percibe la realidad, si la mente presenta un desequilibrio la persona percibe su propia realidad pero no la realidad en sí misma. Estados como la euforia, el estrés, la alegría extrema, la ansiedad…. hacen que la persona perciba una  realidad distorsionada porque su mente no está en equilibrio. El raya yoga nos permite mantenernos en un estado ecuánime gracias al silencio de la meditación.

Cuanto más fuerte es la mente mejor se refrena. Cuando aparece la ira o la aflicción hay que detenerse a discurrir ya que lo nuevo suele sobrecoger el ánimo.

En el Raya Yoga se indica que la memoria puede provenir de la percepción directa, del falso conocimiento, del sueño o de la ilusión verbal la fantasía.

Uno de los secretos en el yoga para gobernar la mente es el desapego a todo lo material e inmaterial y la práctica constante de yoga.

La mente ha de ser clara, pura y racional para que no se apegue.

La práctica es el esfuerzo continuo de refrenar la mente de las oleadas mentales o agitación mental.

Según la filosofía del yoga la naturaleza al completo está compuesta por tres fuerzas:

  • Tamas, que es la ignorancia o inactividad. Este estado es la pereza al máximo que llevará en el extremo a la persona a la depresión. en este terreno aclarar que nuestra ignorancia nos hace crecer que existen enemigos a nuestro alrededor pero la propia realidad indica que el único enemigo que hay en nuestro interior son nuestros propios pensamientos.
  • Rajas, es la atracción y la repulsión. La actividad al máximo, vivir como pollos sin cabeza y esto llevará a la persona a la ansiedad. de igual modo no se podrá percibir la realidad puesto que está distorsionada.
  • Sattva, sería el equilibrio entre ambas. Al estado que tiene que llegar nuestra mente conectando al silencio, a la paz interior. El silencio es el objetivo fundamental en la parte emocional. El silencio nos dará las respuestas.

El recto conocimiento  o la concentración da como resultado el raciocinio, la bienaventuranza, la desaparición del ego, el discernimiento.

Existen varias formas de meditación:

  • Meditar continuamente sobre un objeto o samadhi savitarka.
  • La meditación sin preguntas o nirvitarka.
  • Una meditación superior en elementos sutiles o savichara.
  • La meditación madura y concentrada o sasmati. Quien alcanza este estado llega al estado que los vedas llaman “despojarse del cuerpo”.
  • La meditación que da la liberación del ser o asamprajnata, cuando el alma trasciende a la naturaleza.

Si no se utiliza la disciplina para desalojar el pensamiento de la mente para dejarla vacía será la ignorancia la que lleve a la persona a la estupidez y el embotamiento. El vació en la mente es necesario para alcanzar el dominio de ésta y mantener la fuerza.

El objetivo con la meditación en el yoga es que no haya ni mente ni conocimiento solo paz en el interior. Hay que tener en cuenta que los extremos se tocan. Y que la palabra y el pensamiento son inseparables.

¿Qué nos perturba?

  • La duda sobre la verdad.
  • La pereza mental, nos hace perder todo interés por cualquier asunto, sin interés no hay voluntad ni energía para la práctica mental.
  • La enfermedad, el cuerpo solo es el barco que nos trasporta de una orilla a otra.
  • La falta de entusiasmo, el apego a goces sensuales,
  • El fracaso en la concentración, habrá semanas que la mente se concentrará estando tranquila y otros en los que exista dificultad.
  • La falsa percepción y la caída del estado de ánimo.

Afectan a la concentración la aflicción, la angustia mental, el temblor del cuerpo, la respiración irregular….

Para remediar esta cuestión se debe trabajar la concentración de la mente.

En la filosofía yogui se trabaja la humildad, la amistad, la alegría, la indiferencia en asuntos desagradables o agradables. Al tener humildad nos alegramos de la dicha ajena. También mirar con indiferencia a las personas que obran el mal.

Para trabajar la mente debemos tratar nuestros pensamientos con indiferencia los buenos y los malos. Si el asunto es agradable lo tratamos amistosamente, si no es así somos misericordiosos con él, si es bueno nos alegramos si es malo nos mantenemos indiferentes.

Esta actitud en los asuntos de la mente la apaciguarán.

En yoga el avance es general tanto en la parte física como en la parte inmaterial, si avanzas en la esterilla también avanzas en tu alimentación, en tu crecimiento espiritual, en el control mental, en la parte ética… no puede avanzar una parte de lo que eres sin que evolucione el resto, esto es el yoga.

Cada ser humano es una gotita de polvo que forma parte de la energía universal, una gotita de polvo no puede pretender cambiar la energía en su totalidad. Como decían nuestros abuelos, nuestros padres: “hijo, hija la vida es así, tú no la puedes cambiar” lo mismo dice el yoga. Así mismo el yoga nos hace conectar a la energía universal.

Prana es la energía universal (la energía y la vitalidad motora del aliento).

La energía fluye por la columna, va unida al sistema nervioso. Hay tres tipos de corrientes por las que fluye el prana.

  • Ida, circula por el lado izquierdo de la columna vertebral.
  • Pingala, circula por el lado derecho de la columna vertebral.
  • Sushumna circula por el canal central.

Pranayama es la respiración. Dentro de la respiración tenemos la espiración, la inspiración y la retención del aliento. La mente y la respiración están íntimamente ligadas, si una se descompensa la otra también lo hará.

La concentración es la semilla de la evolución consciente en la persona. El yo, el alma humana, la materia, el cuerpo y la mente son inseparables.

La verdadera naturaleza del ser no se podrá percibir mientras exista agitación mental, hasta que no se calme la mente no se podrá observar esa esencia.