Raja Yoga

Introducción al Raja Yoga.

Sabemos que nuestros conocimientos se basan en la experiencia. La ciencia observa resultados y razona sobre ellos, saca conclusiones, y sí que están en armonía con las experiencias del resto de la humanidad, se aprueban teorías.

El Raja Yoga propone un método práctico para alcanzar el silencio y el descanso en el interior.

Existen verdades comunes a todos los sabios de todos los países y todas las épocas, verdades de hombres buenos, sin egoísmo cuyo objetivo era el deseo de beneficiar al mundo.

El conocimiento de la mente, del pensamiento, no se podrá adquirir hasta observar los fenómenos que ocurren en nuestro interior. Es fácil observar los fenómenos que suceden a nuestro alrededor pero sin embargo el mundo interno cuesta algo más de entender.

Desde niños nos acostumbran a fijar la atención en las cosas que hay a nuestro alrededor y nunca en las que hay en nuestro interior, por lo que se nos atrofia en este aspecto.

¿Para qué sirve este conocimiento interno? Pues no hay mayor recompensa para un  ser humano que el conocimiento de uno mismo, nos libra de sentirnos afligidos y sufrir. Cuando un hombre se encuentra deja de ser infeliz y miserable. La aflicción proviene del miedo, del temor, de la imposibilidad de satisfacer nuestros deseos, y cuando finalmente el hombre ya no teme aparece la paz en su interior.

Un método para adquirir el conocimiento es la práctica de la concentración.

Como siempre la Naturaleza nos revela secretos y nos acerca a lo que le preguntamos. El poder de la mente humana es infinito y va acrecentándose a medida que se trabaja la concentración. Es fácil concentrar la mente en un objeto externo pero no tan fácil concentrarla en el interior. Ese mundo interno puede ser: la religión, la filosofía, la psicología o la metafísica.

La “reflexión” nos hace penetrar en nuestros lugares más oscuros, en nuestros secretos más íntimos o percibir en nuestro interior, como por ejemplo: si hay alma, si la vida es temporánea o eterna, si hay Dios o no, de esta forma descubriremos la intimidad de nuestro ser.

El Yoga no pregunta a la persona si cree en un Dios o no, solo quiere que la persona  encuentra su verdad en su mundo interior. No se necesita una creencia religiosa ya que cada uno ha de hallar su propia verdad.

Observaremos que nuestra conciencia vigílica solo necesita la prueba de la propia percepción directa.

El estudio del Raja Yoga requiere de tiempo y práctica constante, como ya sabemos el cuerpo y la mente están en íntima relación, reacción el uno en la otra y viceversa. Si el cuerpo enferma, repercute en la mente y cuando la persona se encoleriza perturba la mente y cuando se perturba la mente se turba el cuerpo. Así nos lo enseña la experiencia de la vida.

La mayoría de la humanidad no aventaja en muchos grados a los animales. Para alcanzar el dominio del cuerpo y de la mente, debemos primero dominar el cuerpo y después gobernar la mente.

Según el Raja Yoga el mundo externo es la densa concreción del mundo mental. Lo sutil es siempre causa de lo denso, el mundo externo es el efecto y el mundo interno la causa. “somos lo que hay en nuestro interior”, “Somos lo que pensamos”.

Quien domine su interior también dominará su exterior. El yogui pretende que las Leyes Naturales no le afecten y sea dueño  de ambos mundos.

El adelanto en la civilización genera el dominio sobre la Naturaleza. Hay quienes prefieren dominar el mundo interno (al dominar la naturaleza interna lo dominas todo) y otros el externo (afirman que todo lo da el control externo). Ambos tendrían razón porque en la Naturaleza no hay tal división.

Con el Raja Yoga aprenderás a estudiar tu naturaleza interna y una vez dominada seguiremos con la externa. Trabajaremos la fortaleza ya que es la mejor guía en nuestra vida.

Recalcar que es nocivo creer en algo ciegamente, ya que no hay verdades absolutas, conviene hacer uso de la razón y del juicio, lo mismo que en cualquier otra ciencia.

El Raja Yoga se funda en la filosofía Sankhya. Indica que las impresiones de los objetos externos llegan de los órganos de los sentidos al cerebro, lo transmiten a la mente y de ésta a Purusha o alma o el yo que percibe esas impresiones y da orden a los centros nerviosos para que procedan a la acción u omisión.

Prakriti es la materia, el mundo externo, el cuerpo… Purusha sería lo inmaterial, el espíritu.

La mente puede concentrarse en uno o más sentidos o abstraerse de ellos. El yogui tratará de concentrar su mente en el interior para conocer que ocurre, ser consciente, y darse cuenta de diversos estados o actitudes.

Esta Filosofía indica que se necesita cierta disciplina en la alimentación, alimentos sanos para nuestra mente, que favorezcan la pureza mental. (Los elefantes, vacas… son sosegados y pacíficos; los leones, tigres… son fieras en agitación constante. La diferencia está en la alimentación unos son vegetarianos y otros carnívoros).

El yogui ha de evitar extremos de blandura y austeridad, mortificar su cuerpo. Debe cuidarlo porque es la casa donde vive.

“Mientras crece la planta se ha de cercar para resguardarla de posibles daños, pero cuando ya es árbol, se le pueden quitar los rodrigones, porque es fuerte para resistir el ataque”.

”Todo lo oscuro se ilumina y todo lo torcido se endereza cuando el hombre reconoce y practica la verdad y  la experiencia de su interior”.

Fases del Raja Yoga:

  • Yama, la disciplina moral (no dañar a nadie ni nada de pensamiento, palabra y obra), no matar, robar…
  • Niyama, la disciplina moral /espiritual, la pureza mental
  • Asana, la posición del cuerpo
  • Pranayama, la regulación del aliento
  • Pratyahara, el desasimiento de los sentidos
  • Dharana, fijar la mente en un objeto
  • Dhyana, la meditación
  • Samadi, la superconciencia

Para ir ascendiendo en grados en las fases del Raja Yoga se requieren ciertos ejercicios físicos y mentales, ejercitar el cuerpo sin fatigarlo ni dañarlo.

La mayor parte de la actividad se situará en la columna vertebral para que las corrientes nerviosas tomen nuevas direcciones por si estuviesen bloqueadas, y así transmutar a la constitución física. Importante la columna erguida.

Se necesita eliminar toda impureza de la mente para refinar el sistema nervioso y practicar pranayama.

Ejercicio:

El pranayama  es el aliento y tiene como objetivo la regulación y el dominio de la respiración.

Tapamos fosa nasal derecha con el pulgar y se inspira por la izquierda y viceversa sin interrupción.

Pueden aparecer dificultades como que el cuerpo esté enfermizo, se necesita una buena alimentación, cumplir rigurosamente con la higiene física y mental, sin olvidar que la salud es uno de los medios para llegar al fin. Pero la salud no es el fin ya que si fuera éste retrocederíamos al reino animal, etapa en la que la mente es embrionaria e instintiva. La otra dificultad es la duda.

La finalidad del Raja Yoga es la liberación de la rueda de muertes y nacimientos, llegando a nirvana.

Debemos aprender a ser dueños y no esclavos de nuestra naturaleza material. Ni el cuerpo ni la mente han de dominarnos, “el cuerpo es nuestro pero no somos del cuerpo”

Es fundamental tener un cuerpo robusto ya que es el mejor instrumento del que disponemos.

También recordar que tanto la opulencia como la indigencia son impedimentos en el camino de la perfección, siempre buscar el término medio, el equilibrio.

Para percibir lo sutil hemos de empezar por entender lo denso, primero dominando el prana o fuerza motora del organismo, para después llegar a ser más conscientes de nuestro organismo. Aprender a trabajar el perdón.

Las corrientes nerviosas mueven la mente hasta tal punto de dominarla, dominando el prana disciplinaremos la mente y el cuerpo.

Para practicar Raja Yoga hay que buscar las horas y lugares tranquilidad y calma y también mantener el estómago libre.

Necesitamos llevar la mente hacia el cuerpo, considerándolo sano y robusto ya que es el mejor instrumento que tenemos para vivir. Los débiles no llegarán a la liberación, se necesita desechar todo pensamiento de flaqueza, tener confianza en uno mismo y la absoluta seguridad de que todo en la vida llegará pero cuando tenga que llegar. Aprender a trabajar la paciencia.